jueves, 12 de octubre de 2017

Entre las esporas y el salón

Entre las esporas y el salón



San Antonio de Areco y otras formas de terrenizar la paranoia. 








Por cuestiones de tiempo subimos un render de menor calidad. Llevaremos una copia de mayor calidad para la proyección. 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Viaje

Viaje


Nuestro audiovisual se encuentra en la última etapa de corrección de color y masterización de sonido. Estará subido a las 9:00 am. 



Bossi. Pintos. Pisani  

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Cuando la tramoya se viste de blanco (¡Bendita sea la ignorancia!)

Cuando la tramoya se viste de blanco (¡Bendita sea la ignorancia!)


Acerca de los procesos

Quiero sentarme a escribir acerca del proceso, pero en un comienzo estoy atascado. Lo único que recuerdo es estar sumido desde el sábado 16 de septiembre en una suerte de travesía. Si puedo decir algo acerca de este audiovisual es que fue una travesía constante. Cada vez más profundo y cada vez más expuesto. 

Cuando la tramoya se viste de blanco (¡Bendita sea la ignorancia!) fue uno de los proyectos que más revisité. Inicialmente estaba dividido en cinco capítulos, cada uno con un aura similar a ciertos pasajes de lo que es el resultado final. Con el tiempo, esos capítulos se fueron uniendo hasta conformar una masa, pero conservando ciertos caracteres individuales y a la vez capaces de dialogar con formalidades del resto. 

Motricidad, Story y Pridinol fue un buen puntapié y un aljibe para hidratar la concepción de esta última instancia. Quería trabajar otro ritmo. Necesitaba explorar otra vertiente. En la búsqueda de severos matices, me topé en una actividad reflexiva de varias horas en días prolongados acerca del rango dinámico. Los nodos de los que hablaba en la entrada anterior. Avance, descanso, avance, descanso.
Soldados.

Y Lipsett aún respira en las secuencias 
de las semifusas monocromáticas y en cierta forma, 
me alegra que así sea.


El armado de la banda sonora implicó una puesta en crisis constante de cada sonido elegido. Disfruté mucho diseñándola, empezando por las cuerdas, siguiendo con las bases electrónicas, el proceso de sampleo y los detalles de algunos vientos, metales y vocals, que creo matizan los rincones en donde surge el ojo del huracán. 
No voy a explayarme demasiado porque gran parte de  lo que pienso acerca de este proyecto y de los procesos mismos, está plasmado en el audiovisual. Lo último que quiero agregar es que Cuando la tramoya se viste de blanco es un ser cubierto de capas que rebalsan ante la inminente represión. Una pieza que genera su movimiento a partir de la exaltación de sus arterias y que no puede gritar, pero con solo verla en su andar, sabemos qué es lo que le pasa. Toma voces prestadas y reduce la dosis de Diazepam al salir ante el público. Entiende una vez más, que lo arbóreo puede ser el remedio para visibilizar su patología. 


Anexo: acerca del concepto de laboratorio
No hace falta más que 30 segundos de observar a una persona e imaginarse cómo era cuando no tenía límites. El laboratorio y la introducción a la animación despierta esa llaga. Como una regresión. Como una afirmación de la negación a la adolescencia y la adultez y una revisita a una instancia pura, estúpida, inocente y con lagañas en los ojos. 


Nota 1: Leí los términos de entrega el lunes por la noche, por lo cual fue imposible reducir el audiovisual al tiempo que se especificaba, dado que se iba a ver afectada la estructura que venía trabajando hace semanas. Reconozco el exceso, pero creo que es válido para la premisa con la cual lo diseñé. 

Nota 2: Nuevamente recomiendo con énfasis auriculares y volumen a tope. Ya sabe que hacer con lo otro.
























miércoles, 13 de septiembre de 2017

Motricidad, Story y pridinol

Motricidad, Story y pridinol 


Preludio


Desde que tengo uso de razón me gusta trabajar la conciencia que poseo acerca de mi ritmo. Sé que hay puntos exactos, nodos, terminaciones, en las cuáles debo reposar y otras en las cuáles debo avanzar ligero. Entender mi ritmo siempre lo fue todo y para ello, me hice eco de cada una de las experiencias que tuve, de los lugares en donde trabajé, de las cosas que estudié , de las cosas que incorporé y sigo incorporando. El ritmo es un mediador que me permite traducir y estructurar todo lo que sale desde mi cerebro hasta mis manos-, y que luego, al entrar por mis ojos, me informa si la premisa madre se conservó o no y bajo qué formas. Hay cosas de mi ritmo que me gustan y otras que me agradan un poco menos. Vivo analizando el ritmo de los demás, es casi tan nutritivo como ingerir potasio. Algunos son demasiado evidentes, otros, más complicados de descifrar. 

Cuando pienso en mi ritmo, pienso en la descomposición. En agentes. En células funcionales a una unidad. Una vez expliqué por acá que un gran porcentaje de las cosas que realizo se basan en una estructura arbórea, donde todo trata de conectarse con todo y donde las imágenes se aparecen por asimilación, fonética, recuerdos, sensaciones, sentimientos, conceptualizaciones, obsesiones y prejuicios. 

Yo no estaba muy interesado en el trabajo de animación, a decir verdad. Pero cuando empecé a diseñar la puesta en escena y a entender ciertas aristas de la motricidad, hubo algo, una articulación, un nervio de mi ritmo, que comenzó a desplazarse. Mi ritmo se movió. Mi ritmo, empachado de diclofenaco, comenzó a entender particularidades de otro fluir. Se me aparecieron ciertos manierismos del minimalismo y algunas sonatas de la repetición. Algunas pequeñas interferencias y otras modulaciones sopladas de la matrix de alguna artritis en recuperación. Di vuelta mi casa. Tomé cuanto objeto quisiera participar. A diferencia de los actores, no tienen hambre ni ego y no se cansan al estar varias horas bajo una lámpara que busca consumirles la piel. Imaginé miles de escenarios. Millones. Infinitos. Y todo lo que consideraba como un avance o un retroceso comenzó a traducirse en otra cosa. El movimiento mecánico ya no era ese movimiento, sino devenir. Y me acordé de la historia, y de los cuentos, y de todo lo que me narraron. Y de todo lo que creí haber vivido. Y de todo lo que viví. Y lo disfruté. Al menos en el rato que dura una obturación. 
Aunque como ya sabemos, cada obturación busca la conciencia de su propio ritmo. 


Nota: Al igual que en AV 0B21 (M.U.T.A), recomiendo visualizarlo con auriculares y volumen a tope. Y algunos gramos de alienación nunca están de más. 



miércoles, 16 de agosto de 2017

miércoles, 9 de agosto de 2017

Bolilla 97 y 95


Visualizando algunas selecciones y analizando el aura de los participantes, entiendo que esta elección de artistas, es en gran parte, una transposición del ego y de un ideal de imagen. Y no está mal que así sea.

Mi bolilla principal, mimética, neurótica, es la N° 97: Arthur Lipsett

Mi otra bolilla, basada en la atracción y el magnetismo, es la N° 95: Delia Derbyshire. 


''...But there also a random picture of the universe, that it has no fucking meaning. There is no real love, nothing last for eternally, etc, etc. It's just like random, everything's random. It's just growth, you know. And no one's in charge. There's no necessarily God in that picture. And it's scary to Lipsett. It's a bit like math, you know, if you try to think of smaller and smaller fractions: one millionth, one billionth, one trillionth, you know what i mean? Whatever, you go on. The thing gets smaller and smaller, but it never disappears, does it? Right? It's horrific. In the end, when you were that tiny part of the universe, it's a big universe, right? So it's very solitary. It's scary. It's desolate. You have no power down there. You try to order a sandwich when you're like a molecule. You know what i'm saying? At that level. You know what i'm saying?''    



miércoles, 12 de julio de 2017

Entrega Final: AV 0B21 (M.U.T.A)

AV 0B21 (M.U.T.A)  


Acerca de los procesos (evidenciados) 

Cada una de las instancias fue de suma importancia para tratar de encontrarme. AV 0B21 (M.U.T.A) es el resultado de un proceso bastante intimista y personal. A modo de matriz, puedo decir que es una buena extensión de un cúmulo de sensaciones y pensamientos. Si en la entrada pasada escribí que la figura materna era uno de los ejes de creación, puedo afirmar que los conceptos de raíz, obsesión y ubicuidad son claves en este audiovisual.   
Creo que esta pieza final es sobre todo, una puja de lenguajes. Un constante volver en si, a pesar de toda negación. 

Existe un fantasma, una imagen primigenia a la cual con frecuencia recurro, en donde el final de todo lo que conocemos se está llevando a cabo. Donde cada centímetro que alguna vez existió está siendo destruido, excepto por un pequeño domo, donde se encuentra esta cosa, sentada, en profunda armonía, como esperando que todo ese fango por fin vuelva a regenerarse. Creo que esta pieza es un germen de eso. Un germen con fachada familiar inmediata, pero con los ojos concentrados en el pretérito de la copa de un árbol genealógico.  


Nota

Recomiendo ver AV 0B21 (M.U.T.A) con auriculares, volumen al tope y con el mayor grado de alienación que su ser le permita.